CONTRIBUCIÓN SOBRE LAS MIGRACIONES
SUB-SAHARIANAS / EUROPA
Ciertamente hablaremos de migraciones en el curso de los próximos días pero
como las migraciones comprenden los desplazamientos de todos los tipos de seres
vivientes, yo quiero hacer una modesta contribución sobre la inmigración que no
comprende más que a los seres humanos.
También sabemos que los
análisis sobre la inmigración han prvilegiado, muy a menudo, la dimensión
macro, dejando de costado la dimensión micro-social, es decir las relaciones
entre los seres humanos. Esta dimensión es capital para descubrir la vida en lo
cotidiano de los inmigrantes sub-saharianos en dirección a Europa.
Si la inmigración aporta
oportunidades en el plano económico, social y cultural, no hay que ignorar que
engendra, sin ninguna duda, sufrimientos, angustias y a veces cuestionamientos.
Por esto voy a dar
algunas pistas de reflexión sobre lo que puede ser preocupante para la vida de
los inmigrantes pero más específicamente aquellos que son llamados ya como
« clandestinos », ya como « sin papeles »
1- El inmigrado : el
doble sufrimiento en el plano económico
En el país de origen :
Se espera todo de él (alimento, salud,...) pero
sin preocuparse por su futuro personal. Se escucha a menudo a las personas
quejarse diciendo « en el país se piensa que nosotros tenemos todo aquí, cuando
aquí la vida es dura ». Es claro que esta queja se hace en un monólogo. Sucede,
a veces, como con los corderos que las familias y grupos envían al matadero ya
que los que han quedado en el país y que reciben el dinero del exterior viven
mejor. Lo más grave es que, a veces, los proyectos de inversión del inmigrado
son desviados y dilapidados por los suyos. ¿Qué hacer? ¿Qué alternativas posibles?
En Europa:
Él debe trabajar con la identidad de otra persona
a la que « se le pegan las sábanas » y espera un cheque a fin de mes.
Ese cheque va a caer en una cuenta en rojo. ¿Qué hacer? Qué alternativas
posibles? La solución es continuar trabajando, esperando encontrar alguien más
honesto que acepte compartir.
Nosotros estimamos, en situaciones parecidas, que
el inmigrado es víctima de la solidaridad supuesta de su comunidad. Es una
violación de los derechos humanos elementales de los más débiles.
Para escapar a esta injusticia intra-comunitaria
en el plano económico, los inmigrantes sin papeles construyen estrategias que los
conducen a situaciones más complejas y a veces mas desastrosas.
2- El inmigrado : la
construcción artesanal de identidad
Como el inmigrado clandestino no existe ni siquiera como persona porque no tiene papeles, él busca un nombre, un país, una familia, una nueva vida. Todo esto conduce a un construcción casera de identidad.
¡Qué sufrimiento cuando
los padres, no teniendo nombres, es decir, papeles, utilizan toda clase de
estrategias para encontrarlos hasta para programar la venida al mundo de seres
humanos ante las legislaciones !
Lo más inquietante de
esta situación es el hecho de llevar el nombre de otra persona diferente a sus
padres reales. Hay allí una ruptura de una vínculo simbólico y social. En breve
tiempo habrá una dificultad seria para diseñar árboles genealógicos. Por
ejemplo, hay niños que son adoptados por especialistas en adopción y deberán
hacer de todo para interiorizar que son verdaderos padres para ellos. Es
también una estrategia pero cuyas consecuencias en el plano psíquico, a largo
plazo, sin imprevisibles.
3- El inmigrado : la
construcción inconsciente de un suicidio colectivo.
Sin hacer de abogado del
diablo, estimo que las consecuencias para las comunidades de esos seres humanos
que descubrirán y sentirán que ellos son los productos de una mezcla de
identidades, es el riesgo de pedir cuentas no solamente a la sociedad global
sino también a la comunidad, a la familia.
4- El inmigrado : la pérdida
de un imaginario.
Entre los inmigrados sin
papeles hay cristianos. Estas personas, en su país, se identifican, de cierta
manera, con Europa, ya que los misioneros han venido de allí. Cuando llegan al
país de acogida, buscan el camino de las iglesias. Pero a veces no comprenden
por qué ellos tienen tantos problemas cuando ellos se sienten tener que ver con
los cristianos. ¿Dónde se encuentra ese Jesús del cual se nos ha hablado en el
país? ¿Dónde se
encuentra esa Iglesia que es universal ?
Concluiré haciendo algunas exhortaciones.
Si nosotros queremos construir puentes, nos es
necesario poner realmente la dignidad de la persona human en el centro de nuestras
preocupaciones.
Si nosotros pensamos que es posible construir
puentes es necesario atrevernos a cuestionar nuestras prácticas en medio de
nuestros pueblos, de nuestras culturas, de nuestras familias, de nuestras
Iglesias.
Jean de Dieu DEMBELE
Antropólog
MCRC de Mali