XIIª Asamblea General del MIAMSI

 

 

CONTRIBUCIÓN SOBRE LAS MIGRACIONES SUB-SAHARIANAS  / EUROPA

 

Ciertamente hablaremos de migraciones en el curso de los próximos días pero como las migraciones comprenden los desplazamientos de todos los tipos de seres vivientes, yo quiero hacer una modesta contribución sobre la inmigración que no comprende más que a los seres humanos.

 

También sabemos que los análisis sobre la inmigración han prvilegiado, muy a menudo, la dimensión macro, dejando de costado la dimensión micro-social, es decir las relaciones entre los seres humanos. Esta dimensión es capital para descubrir la vida en lo cotidiano de los inmigrantes sub-saharianos en dirección a Europa.

 

Si la inmigración aporta oportunidades en el plano económico, social y cultural, no hay que ignorar que engendra, sin ninguna duda, sufrimientos, angustias y a veces cuestionamientos.

 

Por esto voy a dar algunas pistas de reflexión sobre lo que puede ser preocupante para la vida de los inmigrantes pero más específicamente aquellos que son llamados ya como « clandestinos », ya como « sin papeles »

 

1- El inmigrado : el doble sufrimiento en el plano económico

 

En el país de origen :

Se espera todo de él (alimento, salud,...) pero sin preocuparse por su futuro personal. Se escucha a menudo a las personas quejarse diciendo « en el país se piensa que nosotros tenemos todo aquí, cuando aquí la vida es dura ». Es claro que esta queja se hace en un monólogo. Sucede, a veces, como con los corderos que las familias y grupos envían al matadero ya que los que han quedado en el país y que reciben el dinero del exterior viven mejor. Lo más grave es que, a veces, los proyectos de inversión del inmigrado son desviados y dilapidados por los suyos. ¿Qué hacer? ¿Qué alternativas posibles?

 

En Europa:

Él debe trabajar con la identidad de otra persona a la que « se le pegan las sábanas » y espera un cheque a fin de mes. Ese cheque va a caer en una cuenta en rojo. ¿Qué hacer? Qué alternativas posibles? La solución es continuar trabajando, esperando encontrar alguien más honesto que acepte compartir.

Nosotros estimamos, en situaciones parecidas, que el inmigrado es víctima de la solidaridad supuesta de su comunidad. Es una violación de los derechos humanos elementales de los más débiles.

Para escapar a esta injusticia intra-comunitaria en el plano económico, los inmigrantes sin papeles construyen estrategias que los conducen a situaciones más complejas y a veces mas desastrosas.

 

 

2- El inmigrado : la construcción artesanal de identidad

 

Como el inmigrado clandestino no existe ni siquiera como persona porque no tiene papeles, él busca un nombre, un país, una familia, una nueva vida. Todo esto conduce a un construcción casera de identidad.

¡Qué sufrimiento cuando los padres, no teniendo nombres, es decir, papeles, utilizan toda clase de estrategias para encontrarlos hasta para programar la venida al mundo de seres humanos ante las legislaciones !

Lo más inquietante de esta situación es el hecho de llevar el nombre de otra persona diferente a sus padres reales. Hay allí una ruptura de una vínculo simbólico y social. En breve tiempo habrá una dificultad seria para diseñar árboles genealógicos. Por ejemplo, hay niños que son adoptados por especialistas en adopción y deberán hacer de todo para interiorizar que son verdaderos padres para ellos. Es también una estrategia pero cuyas consecuencias en el plano psíquico, a largo plazo, sin imprevisibles.

 

3- El inmigrado : la construcción inconsciente de un suicidio colectivo.

 

Sin hacer de abogado del diablo, estimo que las consecuencias para las comunidades de esos seres humanos que descubrirán y sentirán que ellos son los productos de una mezcla de identidades, es el riesgo de pedir cuentas no solamente a la sociedad global sino también a la comunidad, a la familia.

 

4- El inmigrado : la pérdida de un imaginario.

 

Entre los inmigrados sin papeles hay cristianos. Estas personas, en su país, se identifican, de cierta manera, con Europa, ya que los misioneros han venido de allí. Cuando llegan al país de acogida, buscan el camino de las iglesias. Pero a veces no comprenden por qué ellos tienen tantos problemas cuando ellos se sienten tener que ver con los cristianos. ¿Dónde se encuentra ese Jesús del cual se nos ha hablado en el país? ¿Dónde se encuentra esa Iglesia que es universal ?

 

Concluiré haciendo algunas exhortaciones.

 

Si nosotros queremos construir puentes, nos es necesario poner realmente la dignidad de la persona human en el centro de nuestras preocupaciones.

 

Si nosotros pensamos que es posible construir puentes es necesario atrevernos a cuestionar nuestras prácticas en medio de nuestros pueblos, de nuestras culturas, de nuestras familias, de nuestras Iglesias.

 

Jean de Dieu DEMBELE

        Antropólog

        MCRC de Mali