El MIAMSI ante los desafíos de las Instancias Internacionales.

 

 

Introducción:

 

Respecto a la participación internacional hay dos preguntas que se hacen  a menudo durante los intercambios de ideas ya sea en los encuentros nacionales como en las reuniones de equipo.

Qué es lo que nos aporta el Miamsi?

Cuál es el interés del Miamsi en estar presente en las instancias internacionales como las Naciones Unidas o el Consejo de Europa ?

En respuesta a este doble cuestionamiento me permito hacerles algunas reflexiones:

 

1.  Nosotros estamos aún muy  a menudo circunscriptos a una situación que tiene como modelo el sistema económico de intercambio comercial: si yo pago una cuota, el Miamsi me debe algo!!  Cual seria la  contrapartida de la cual yo sere beneficiario?

 

Sera qué siempre yo, mi movimiento o mi región deben obtener un beneficio directo de mi pertenencia al Miamsi ?  O será que el beneficio me llegará por los temas  con los cuáles  nos comprometemos? Nuestra presencia en las instancias internacionales es testimonio de nuestra voluntad de ser testigos de nuestra pertenencia a Cristo en el mundo al cual pertenecemos y como consecuencia de la responsabilidad que nos ha dado nuestro Bautismo!

 

Además cuando hablamos de Miamsi de qué estamos hablando sino de nosotros mismos que estamos reunidos aquí? El Miamsi no se reduce a una Junta Internacional que Uds. eligen, menos aún a un presidente. Por añadidura ni lo uno ni lo otro existirían sin los miembros de los movimientos nacionales.

 

2.  Somos respecto a las Instituciones Internacionales muy a menudo incrédulos y las consideramos lejanas e ineficaces. 

Es cierto, percibimos que no es nada  sencillo y que las intervenciones a nivel supra nacional son difíciles. Al mismo tiempo y como lo hemos percibido esta mañana, las interrogantes sobre la sociedad que nos preocupan no provienen solamente de nuestro país, de nuestra propia región y ni siquiera de nuestro propio continente.

 

3. La universalidad de la Iglesia, la voluntad de construir el Reino todos juntos va mucho más allá de nuestro propio equipo, nuestra parroquia, nuestro país y nuestro continente.

El Evangelio, la Buena Nueva no son nacionales!! Dentro de esta perspectiva como ya lo han lo dicho muchos de Uds, San Pablo es para nosotros un buen ejemplo!!

 

Queridos amigos, estar representados en el Consejo de Europa y en las Naciones Unidas es una oportunidad que debemos comprender.

Las intervenciones que  vendrán a continuación lo mostrarán de una manera más clara. Y ellas deberían responder a la siguiente interrogante:

 

 En que aspecto nuestra presencia en las Instituciones Internacionales es coherente  con nuestras instituciones y están en armonía con nuestra identidad humana y cristiana.

 

Luego que Fernando Aguirre, presidente del Miamsi de 1992 a 1996, nos haya recordado como obtuvimos el estatuto de Organización No Gubernamental frente a Naciones Unidas /ECOSOC, podremos comprender las exposiciones de nuestros dos representantes en Naciones Unidas y en el Consejo de Europa, respectivamente  Daniel Défago de  Ginebra y Jean Paul Mathern de Estrasburgo.

Luego, Dominique Lemau de Talancé que durante mucho tiempo fue nuestro representante en la Conferencia de Organizaciones Internacionales Católicas (en la cual el último año ejerció la presidencia) nos hablará de la importancia de reagruparnos entre las diferentes asociaciones para aportar nuestra visión del mundo y proponer un camino humano en función de nuestras instituciones y de nuestra vivencias específicas.

Por último, Fermina Alvarez de la Secretaria de Estado Vaticana, nos hablará de la forma en la cual la Santa Sede concibe nuestra colaboración en lo diario y de los numerosos encuentros a los cuales estamos tan a menudo invitados.

 

 

                                                                                                                                                         Daniel Guery

                                                                                                                                                            Presidente