Las migraciones, una oportunidad para construir puentes

 

                                                                                   Monseñor Vincent Landel

 

Como podría decirles Daniel Guery, me ha costado entrar en el tema de vuestro Congreso “Las migraciones, una oportunidad para construir puentes”

Pues en mi mente,

-         La migración atañe a todos esos magrebíes que intentan llegar a Europa poniendo en peligro sus vidas ; con lo que ellos viven, ¿cómo pueden ser un pilar sólido de ese puente ? Yo los veo, tan numerosos, en el puerto de Tánger, acorralados por la policía que los rebusca ¡hasta debajo de los camiones!

 

-         La migración atañe a todos esos subsaharianos que vemos pasar por Marruecos  y cuando se les escucha lo que cuentan, hay razones para quedarse escandalizados,  nos llegamos a preguntar, si lo que han vivido puede ser verdad ¡parece tan enorme! De estas migraciones se habla a diario en los medios, en particular en verano, cuando el mar está tranquilo entre las costas magrebíes y las islas de Lampeduza, de Malta, de Sicília o de  las Canarias. Un Ministro ha llegado incluso a decir que el Mediterráneo se ha convertido en un “féretro líquido”.

 

-          En esta situación, los pilares del puente me parecen bastante frágiles, ya que estos migrantes, no podrán volver a su país, esto sería impensable  dado todo el dinero que pidieron prestado para realizar la travesía y por esta razón, además del contexto político y económico que vive Europa. el pilar del puente que se encuentra en las rocas europeas, está lejos de ser estable.

 

1) Distinción entre las diferentes migraciones

 

Reflexionando sobre el tema, creo que cuando se habla de las migraciones, es necesario hacer una gran distinción : las migraciones que van del Norte hacia el Sur, no son las mismas que las van desde el Sur hacia el Norte. Además hay que distinguir las migraciones trasversales Sur-Sur o Norte-Norte..., todas ellas tienen motivaciones  diferentes.

 

Es la motivación la que hará que la migración se convierta en una oportunidad que permita la construcción de los pilares del puente, sin miedo a que se agrieten pues se apoyarán sobre una roca político-económica sólida y el puente será un verdadero y enriquecedor lugar de transito (pues se podrá atravesar libremente),  o en el lugar de paso de traficantes ( y en ese caso, habrá que ser muy discreto)… Hablando de este segundo caso,  me viene a la mente el puente que une Tailandia del Norte con Myanmar : no pude recorrer más que la mitad del mismo, tuve que volverme ¡el puente se ha convertido en un muro!... O bien el puente que une Paraguay con Brasil: ¡ pude atravesarlo por completo y darme cuenta de todo el comercio legal de mercancías ilegales!!! O el puente de Merenville  sobre el río Níger entre Benin y Nigeria ¡que sirve para poner en relación los dos países ¡

 

 

2) Residentes occidentales en el extranjero

 

Pero Daniel Guery,  a través de sus preguntas, me ayudó a analizar de nuevo mi vida y me he dado cuenta de que yo también  formo parte de la migración y que ha sido una riqueza para mí. A mí me gusta emplear la abreviación  RME (Residente Marroquí en el Extranjero), abreviación que los marroquíes emplean para aquellos que viven en el extranjero  más que el término migrante,

 

Los ROE que van del Norte hacia el SUR

 

Yo he sido casi toda mi vida un ROE (Residente Occidental en el Extranjero) residente en países europeos, asiáticos o africanos, sin olvidar las numerosas temporadas que he vivido  en América del Sur y por múltiples razones no me gusta la palabra “expatriado”.

 

-          2-1) Con respecto a mi familia

 

Nací en Marruecos de padres franceses y cuando era muy pequeño me inculcaron que había diferentes maneras de vivir según el país de origen, pero que todos podíamos entendernos y darnos acogida los unos a los otros sin encerrarnos en nosotros mismos. Siempre me alegra decir que mi “nodriza” fue Abdallah, un marroquí que ayudó a mis padres a educarme.

Al mismo tiempo, no se cómo agradecer a mis padres por haber hecho todo lo necesario para que yo pudiera tener profundas raíces familiares ; cada año hacíamos un viaje épico ( pues el dinero no nos sobraba) para poder reunirnos todos los primos en la casa familiar ; mis primos también llegaban de otros países, ¡ lo llevamos en los genes desde hace varias generaciones ! Creo que gracias a esas profundas raíces familiares, Marruecos se ha convertido en mi país de adopción, incluso si no puedo ser marroquí porque soy cristiano ¡ Cuánta riqueza descubrir que el que es diferente forma parte de la misma casa ¡ Creo que ahí se han construido puentes.

 

-          2-2) Con respecto a mi cultura

 

Si bien es cierto que de niño no me hacía muchas preguntas… sin embargo admiraba a mi padre quien para entender a la gente con la que trabajaba se dedicó a aprender árabe y berberisco. A través de los diferentes países por los que he pasado y sobre todo debido a mi inserción en Marruecos, me doy cuenta de que nuestras culturas son diferentes y que al mismo tiempo son portadoras de un enriquecimiento mutuo. En África, me siento orgulloso de mi cultura francesa, pero también me doy cuenta de que ésta no es el centro del universo: estoy llamado a salir de ese círculo y a veces me siento abrumado por esos discursos tan “eurocentrados”. El resto del mundo existe y todas las personas que residen en el extranjero se dan cuenta de la riqueza que les aporta. En Marruecos,  la Iglesia Católica supone una ínfima minoría, está compuesta de más de 90 nacionalidades diferentes, ¡ se puede imaginar la cantidad de culturas ¡ Esta diversidad cultural nos lleva a descubrir lo esencial de la unidad de la Iglesia que en realidad,  no se forja en torno a “mi cultura importada de origen”

sino mas bien  en torno a Jesucristo y en torno a Marruecos. ¡ Esto nos abre al mundo, incluso si vivirlo día a día, no es siempre fácil ¡ ¡ La migración puede ser la verdadera oportunidad para reconocer la belleza y la riqueza de todas las culturas que han permitido a las distintas civilizaciones, construir una lógica de pensamiento, una lógica de sociedad y una lógica del conocimiento ¡

 

-          2-3) Con respecto a la religión

 

Incluso si durante mi infancia no teníamos grandes lazos de unión entre cristianos y musulmanes, la llamada del “muezzin” a la oración meció mi niñez ; vivíamos juntos, trabajábamos juntos y hacíamos juntos cantidad de cosas. Yo fui  llamado a profundizar en mi fe cristina para vivirla y no para entrar en grandes discusiones teológicas. En aquella época, aún no se llamaba a esto  “diálogo interreligioso” o “diálogo de la vida” pero ya existía.

Además en la misma época, Charles de Foucauld era nuestro ejemplo en Marruecos. Todavía no se había celebrado el Concilio Vaticano Segundo con la aparición de los decretos sobre la “Libertad religiosa “ y las “Religiones no cristianas” pero el respeto del prójimo y de su fe que me enseñaron, me preparó a la acogida de  “Nostra Aetate”. Hoy me siento responsable de ese proceso,  no solamente en la Iglesia a la que pertenezco sino a nivel de la Iglesia Universal y debo confesar que si ciertos actos me regocijan, otros me indignan… ¡Tanto me ha enriquecido el contacto con el Islam !

 

 

3) El trabajo ha conducido a muchas personas de todos los continentes a atravesar las fronteras

 

Ya había pueblos que dialogaban ; todos los que dieron el paso de ir a vivir y trabajar en esos países no eran “horribles colonialistas”; ¡ Mi padre aunque ocupaba el puesto de ejecutivo en la industria minera, se compró su primer coche a los 20 años de casado ! La riqueza que quería transmitirnos en primer lugar,  era la educación.

 

Es maravilloso constatar la huella que ha dejado en muchas personas esa etapa en el extranjero. Algunos pueblos han podido crear el dialogo incluso si no ha sido fácil y a veces se han provocado duros conflictos… hay que constatar que numerosas personas han aprendido a conocerse, que se han puesto en contacto y que han entendido que existen otras culturas y otras religiones que ayudan a vivir mejor, que han entendido que existe otra manera de hacer política y que la palabra “laicidad” no tiene la misma resonancia en todas las situaciones…

 

Fuimos y somos todavía miles los occidentales que residimos en el extranjero y cada uno a su manera intenta construir ese puente ; también  puede ser que ahora sea más difícil hacerlo porque se quedan menos tiempo en estos países; pasan unos años y vuelven  a su país (por múltiples razones) y por lo tanto, tienen sin duda alguna, menos tiempo para adquirir esa impregnación que da tanta riqueza.

 

Todo esto que me ha ofrecido la vida, he querido compartirlo con vosotros…

 

 

4) Los RAE (Residentes Africanos en el Extranjero) que van del SUR hacia Marruecos y el Occidente

 

No puedo ponerme en el lugar de los demás, pero pienso que los Africanos, que en Occidente poseen una buena situación económica y un cierto estatuto social podrán decir más o menos lo mismo que yo, pero no quiero meterme en ese camino que no conozco bien. Lo único que puedo manifestar, es la tristeza al constatar que en mi país de adopción, cuando se habla de personas que disponen de medios económicos, de personas que ejercen importantes responsabilidades, dicen con orgullo que uno de sus hijos trabaja en Paris, que otro trabaja en Nueva-York  o que otro trabaja en Pekín. ¡ Sufro al constatar que su orgullo no sea la confianza en su propio país !

 

 

- 4-1) Los estudiantes subsaharianos en Marruecos

 

Analizando más en profundidad la categoría RAE (Residentes Africanos en el Extranjero), en Marruecos tenemos numerosos estudiantes y algunos profesionales que llegan de todos los países de África  (ciertas personas de esta Asamblea podrían hablar de ellos mejor que yo). Viven una experiencia que no siempre es fácil, incluso si se pueden subrayar algunos signos positivos                                                  

-     4-1-1) Son negros, luego considerados como esclavos (es la herencia de la historia antigua de Marruecos)… A los Marroquíes les cuesta considerarse como africanos.

-          4-1-2) Son negros, luego forzosamente musulmanes ; todo esto nos obliga a reconsiderar las relaciones con el Islam. Estos estudiantes deben volver a aprender a vivir con ese Islam “sociológico” que absorbe la vida social. Deben aprender lo que es la “falta de libertad religiosa”. Pero también, el hecho de que sean cristianos, obliga a nuestros hermanos musulmanes a darse cuenta de que puede que haya otro camino  hacia Dios..

-          4-1-3)  Son negros, luego forzosamente Senegaleses (herencia de la segunda guerra mundial en la que soldados senegaleses realizaban su entrenamiento militar

-          con el ejército colonial en Marruecos). Resulta difícil cuando a uno no se le reconoce  su identidad nacional.

-          4-1-4)  Sin embargo, la gran riqueza que estos estudiantes y profesionales aportan a la Iglesia, es que ponen de manifiesto que ¡el catolicismo no es la religión de los colonizadores!

 

Observando como viven estos estudiantes subsaharianos, me doy cuenta de :

-          4-1-5)   La importancia que tiene la acogida para los que llegan cada vez más jóvenes,

-          4-1-6)   La importancia de que exista una comunidad religiosa que pueda apoyarles (para los cristianos, el domingo representa un buen respiro), de una comunidad cristiana que les ayude a orar y al mismo tiempo a reflexionar sobre sus vidas a la luz de la Palabra de Dios.

-          4-1-7)   La importancia de tener correligionarios que puedan ayudarles en caso de dificultad.

-          4-1-8) Si puedo permitirme, la importancia de disponer de embajadas que sepan ayudarles y que no los dejen tirados, incluso financieramente.

 

¡Todos estos andamiajes son necesarios para la construcción de ese puente y para guardar paciencia hasta que llegue el momento de echar el hormigón!

 

A pesar de sus  numerosas dificultades, ellos se enriquecen y también enriquecen a toda África.

            -    4-1-9)   Descubren otra cultura y otra manera de trabajar

            -    4-1-10)  Descubren otra manera de vivir la fe ya sea musulmana o cristiana

-   4-1-11)  Descubren que el día de mañana tendrán relaciones económicas o políticas con estos nuevos pueblos… Y estas no solamente se realizarán con Marruecos, sino también con el resto de los países africanos, pues toman terriblemente conciencia de las diferencias entre los africanos del Oeste y los del Centro o de las diferencias con los habitantes de los grandes lagos que nosotros, en Marruecos,  tenemos  tendencia a unificar. Cada verano organizamos una “Universidad de Verano”  durante 8 días a la que participan 90 africanos de quince nacionalidades diferentes y cuando hacemos el balance, lo que más les impacta es el haber podido compartir durante 8 días con  personas de diferentes etnias .

 

Es verdad que en estos casos, ese tipo de migración es una oportunidad para construir puentes… a condición que las ventosas que los atraen hacia el occidente no sean demasiado potentes, ya que en ese caso, los pilares del puente deben construirse de los dos lados del Sahara.

Algunos de ellos que ya han terminados sus estudios empiezan a trabajar en Marruecos, con la perspectiva de crear un proyecto para volver a sus países lo antes posible.

 

-                4-2) La Migración propiamente dicha del Sur hacia el Norte

No quiero estropear todo lo que acabo de decir, pero desde que soy obispo en Marruecos (2000) me encuentro en un observatorio, desgraciadamente privilegiado de la migración Sur Norte. y estoy obnubilado por este fenómeno que no hace más que comenzar.

-          Pues incluso si estoy convencido de que la migración es un derecho humano

-          Si también creo fuertemente en el enriquecimiento mutuo entre los hombres y los pueblos…

-          Si además creo cada vez con mas fuerza que nuestras religiones deben dar sentido a nuestras vidas, en la relación con los hombres

 

Mi convencimiento más profundo es que el hombre, en primer lugar, tiene el derecho de vivir en su país en condiciones honorables en los ámbitos alimenticio, social, educativo, sanitario, económico, político, religioso… Este sería para mi el primero de los derechos fundamentales y como viajo bastante, me doy cuenta que a menudo ese derecho no es respetado.

 

Tengo la impresión de que por el momento, el puente ha sido cortado, al menos la vía SUR–NORTE,  por un huracán.

 

-          4-2-1) Así, cuando se habla de la migración Norte-Sur, se constata que  la mayoría de las personas implicadas la viven de manera positiva, o al menos es bien

      aceptada… la manera de vivir no cambia demasiado económicamente y

      ¡ a veces cuentan con muchas más ventajas ¡

-          4-2-2) Conociendo un poco el Magreb y otros muchos países subsaharianos, he podido constatar que la migración Sur-Norte es una migración en gran parte obligada para el sustento familiar. (Numerosas son las familias subsaharianas que se han sacrificado para pagar los estudios de sus hijos aquí en Marruecos y que les suplican que no vuelvan a su país). Un año, después de haber visitado uno de esos países, me dije que si un médico o un ingeniero vuelven a su país de origen “está loco o es un santo”. Pido perdón a mis hermanos subsaharianos si piensan que exagero.

A pesar de que Marruecos ya se considera como un poco Europa, mi cardiólogo marroquí me decía que a veces debe aferrarse terriblemente a este país, para no aceptar las proposiciones tan atrayentes que le hacen desde Europa. Yo deseo que aguante; pero ¡ no todos tendrán esa fuerza de voluntad ¡

 

-          4-2-2-1)  No es seguramente con inmensa alegría que abandonan sus países  teniendo que pagar cada vez que atraviesan una frontera… y a las mujeres a veces se les obliga a pagar con su persona .

-          4-2-2-2)  No sienten inmensa alegría cuando ya han intentado más de 10 veces la travesía  y se disponen a hacerlo de nuevo.

-          4-2-2-3)  No sienten inmensa alegría cuando son presos de redadas y arrojados a Argelia o a sus frontera y las mafias los despojan de todo lo que poseen .

-          4-2-2-4)  No sienten inmensa alegría cuando dejan a sus familias, a veces mujeres e hijos, con la esperanza de poder enviarles dinero para vivir y para estudiar…

 

Y creo poder decirlo, no parten solamente con su fuerza humana sino también con una fuerza espiritual conmovedora… Cuantas veces después de la misa, uno u otro se dirige a mi y me dice “rece por mí, mañana lo intento de nuevo” o bien me piden que bendiga medallas o velas… cuánto tiempo pasan delante de la Virgen… e incluso cuando viven en el bosque en campamentos de infortunio, siempre hay momentos especiales para la oración… La fuerza espiritual les hace perseverar y avanzar cada vez más…

 

Para muchas personas de toda África (que es el continente que piso cada día) la migración es asunto de supervivencia para los migrantes y sus familias.

 

5) En el camino de la migración.

 

-          5-1)  En el camino, encontrarán de todo, bueno y malo… se darán cuenta de

que ciertas familias los acogen en su miseria… se darán cuenta de que los atienden  y que comparten el pan con ellos…se darán cuenta de las dificultades políticas que puedan surgir… y a pesar de todo, ellos avanzan…si en un lugar cierran el paso, lo intentarán en otro aunque tomen muchos más riesgos.

 

-          5-2) Y si el mundo no cambia, ellos continuarán avanzando… no construyen puentes sino que construyen arietes para derribar los muros entre los cuales se les está encerrando. Me perdonarán por emplear un lenguaje un poco duro… pero

      ¡ ellos llaman todos los días à nuestras puertas !

 

-          5-3)  Si un día tienen la oportunidad de venir a Tánger… al atardecer, cuando el cielo está despejado… a 15 Km. está la costa española, casi tocando… ¿Qué puede impedir el no llegar a ella ?

 

De este lado, sueldos de miseria, una escolarización deficiente, un sistema sanitario que no responde a todas las necesidades, sin seguro de desempleo, sin ayuda económica para la reinserción profesional ; a la jubilación, la pensión es mínima aunque se haya tenido un sueldo regular durante toda la vida laboral, la seguridad social es de lo mas rudimentaria….¡ y aún Marruecos es casi Europa !

 

Del otro lado, todo lo que posee Occidente, en donde tenemos la impresión que seremos asistidos en todo momento y en todos los sectores…

¿Quién no sucumbiría a la tentación de experimentar ese travesía…? incluso si del otro lado, la vida no es siempre color de rosa. ¡ Incluso si hay que arriesgar la vida para pasar ¡

Hablo aquí de esa migración “irregular” de África, pero cuando uno lee los medios, se pregunta  ¿ Este mismo fenómeno, no ocurre entre algunos países de América Latina, en los

EE UU y en Canadá ? Ocurre también sin duda en ciertos países de Asia, pues se puede ver ese nuevo “mercado de esclavos” en el aeropuerto de Dubai y uno se pregunta ¿ Hacia dónde se dirigen ? ¿ Quién los acompaña ? ¿ Quién los protege ?

 

-          5-4) Esto es todo lo que siento y veo desde mi observatorio, pero no me limito a observar pues como Iglesia y gracias a Caritas aportamos un pequeño apoyo aunque esté lejos de aportar la solución. Hace algunos meses, apuntaba cada día en mi agenda el número de migrantes a la deriva que habían sido recogidos y  a salvo y el número de cuerpos sin vida llegados a las playas… también apuntaba los lugares, cada vez más lejanos a los que se dirigían… pero he dejado de hacerlo, la letanía era demasiado larga y sobre todo me digo que las cifras que me daban no querían decir gran cosa, pues cuando uno hace 2000 Km o más en esas barcazas, cómo se pretende que lleguen enteras a su destino después de haber navegado por el Atlántico o el Mediterráneo que no son unos pequeños lagos de aguas tranquilas.

 

Como obispo intento dar la alerta de lo que ocurre siempre que se me da la oportunidad, tanto en los países del Norte del Mediterráneo como en los países del Sur del Sahara… pero aún no tengo la solución. ¡ Me encuentro en la situación de un humilde observador que se interroga !

 

 

6) ¿ Qué podemos hacer ?

 

A partir de esta situación, que seamos del Sur o del Norte, dado que hemos aceptado como miembros del MIAMSI incluir el Evangelio en nuestras vidas, de una u otra manera tenemos responsabilidades sociales o económicas e incluso políticas, incluso si ejerzamos una profesión liberal.

Creo que

-          No podemos ser insensibles, ante esta situación

-          No podemos abstenernos de reflexionar desde el punto de vista humano y cristiano si queremos que esta migración se convierta en un éxito

-          No podemos abstenernos de tomar responsabilidades políticas y económicas en todos los países, tanto en los del Norte como en los del Sur para que la vida en cada uno de ellos sea “soportable” para todos.

 

Pero me doy cuenta de que todavía esto no es evidente…

-          6-1) Dirigir una coral, participar en grupos de oración, participar en una misa, todo

 esto entra dentro de lo posible

 

-          6-2) Pero invitar a los expatriados occidentales a un encuentro para reflexionar

sobre cómo viven en este país, cómo viven en un país musulmán, en él que se vive de manera intensa la migración clandestina, en él que viven numerosos residentes extranjeros, es un reto que no nos damos todavía… Es cierto que los expatriados  rebosan de responsabilidades profesionales y que este país es tan bello que en cuanto se tienen dos días de vacaciones uno se va a descubrirlo…

 

-          6-3) Pero invitar a algunos estudiantes a reflexionar sobre el presente de sus vidas

en un pueblo musulmán, a reflexionar sobre su futuro y el futuro de sus países… es igualmente un reto que nos cuesta darnos.

No hay más que dos grupos de jóvenes profesionales que se reúnen para reflexionar. A los estudiantes les cuesta mucho hacerlo.

 

-          6-4) Es como si nuestra vida estuviera desconectada de la fe… pero al mismo tiempo me alega constatar que algunos cristianos cuando vienen a nuestro país vuelven a encontrar la fe (como Charles de Foucauld), vuelven a tomar contacto con la Iglesia institución… de ahí, saco la conclusión de que tenemos que preparar bien nuestras homilías y las liturgias en ese sentido.

 

-     6-5) Que nos encontremos en el Norte o en el Sur, tenemos o tendremos

responsabilidades económicas, sociales, políticas o eclesiásticas y me digo que tenemos un gran deber de formación a la doctrina social de la Iglesia… para mirar de otra manera todo ese mundo que nos queda por construir con la  mirada de Cristo, de amor por la humanidad. Ese Cristo que  nos vuelve a decir que el Espíritu obra en el fondo de todo ser humano, incluso durante el tiempo de residencia en el extranjero. El deber de formarnos y de ayudar a que los otros se formen ¿no es esta una responsabilidad del MIAMSI tanto en el Norte como en el Sur?

 

-     6-6) Tanto en el Norte como en el Sur no tenemos que ser políticos cristianos, sino políticos formados para aportar la claridad y el convencimiento cristiano y esto no podemos vivirlo solos, debemos reflexionar dentro de la Iglesia. Reflexionar dentro de la  Iglesia en nuestros países de origen para aprovechar de las oportunidades que se nos presentarán en los países extranjeros en los que un día podemos ser llamados a residir. Pero también, en nuestros países de origen, para permitir que cada ser humano goce de todos los derechos del ciudadano para que así pueda participar en el desarrollo justo de su país.

 

Muchos de nuestros países tienen para resolver expedientes espinosos sobre la migración Sur-Norte y Norte-Sur. Cómo cristianos ¿ podemos cooperar para que la migración se convierta en una ventura y no sea un esperpento? Entonces será cuando la migración podrá ser una oportunidad para construir puentes que tengan cimientos sólidos, no solamente en algunos países, sino en todos los países del planeta.

 

-     6-7) Tanto en el Norte como en el Sur no tenemos que ser economistas cristianos o empresarios cristianos, debemos trabajar en la economía o dirigir nuestra empresa aportando la claridad y el convencimiento cristiano. Una empresa debe ser rentable para el bien de todos pero ¿ no se puede aportar un enfoque cristiano ? ¿Y dentro de ese enfoque podemos dejar de pensar en todos los países, ya sean del Norte o del Sur ? Cómo miembros del MIAMSI

¿ podemos aceptar que la economía mundial sea dirigida solamente por ciertos países ? Todo esto no podemos vivirlo solos, debemos reflexionar dentro de la Iglesia; Entonces será cuando la migración podrá ser una oportunidad para construir puentes que tengan cimientos sólidos y no solamente en algunos países, sino en todos los países del planeta

 

7) Conclusión

 

A modo de conclusión, permitidme que vuelva a decir hasta que punto la migración puede ser una oportunidad para construir puentes entre las religiones. En ese sentido quiero hablar del puente establecido entre el Islam y el Catolicismo.

 

Para nosotros cristianos que tenemos la suerte de vivir en tierras del Islam, me atrevería a decir que el Islam nos invita a profundizar en nuestra fe cristiana, para algunos, como fue el caso de Charles de Foucauld, de redescubrirla. En sentido inverso, creo que el cristianismo, incluso si es simbólico (ya que formamos una pequeña minoría) aquí en Marruecos, puede ayudar a los musulmanes a entender que existe otro camino hacia Dios; el contacto continuo es de gran riqueza recíproca, incluso si no hablamos mucho de religión.

 

Creo que igualmente, incluso si esto puede tener connotaciones políticas, la presencia del Islam en Occidente puede ayudar a los cristianos occidentales a profundizar en su fe. Un musulmán, en particular si está fuera de su país, asimila su religión musulmana a su identidad. Y si queremos verdaderamente compartir con ellos y no tener miedo, nuestra religión cristiana debe formar parte de nuestra identidad, de otra manera, no llegaremos a descubrirlos. Esto es una incitación a profundizar en nuestra fe, a formarnos, a estar orgullosos de ser cristianos… No se trata de ser proselitistas, sino que juntos seamos creyentes y en oración.      

 

 

Malta, 27 de octubre 2008                                                                                                                             +Vincent LANDEL s.c.j.

                                                                                                                                                                     Arzobispo de Rabat